☆▪︎☆El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada ☆▪︎☆
(Gustavo Adolfo Bécquer)
ILUSTRACIONES: El Mundo de Fawn #socialmedia #mensajedepaz

Una pareja adopta a un nene de un hogar. Al llegar a casa, él ve una foto en la pared y dice: “ella me visitaba todas las noches”.
Recuerdo cada detalle de ese día como si hubiera sido ayer. Matías caminaba entre nosotros, tomado de mi mano y de la de Laura, mientras subíamos los escalones de nuestra casa. Tenía apenas cinco años, con esos ojos oscuros que parecían demasiado grandes para su carita delgada. En el hogar nos habían dicho que era un niño callado, que casi nunca hablaba. Tres meses llevábamos visitándolo antes de que aprobaran la adopción.
—Bienvenido a tu nuevo hogar, campeón —le dije mientras abría la puerta.
Laura apretó mi mano. Sabía lo que estaba pensando porque yo pensaba lo mismo. La habitación de arriba, la que había permanecido cerrada durante dos años, finalmente tendría vida otra vez.
Matías entró despacio, mirando todo con una mezcla de curiosidad y cautela. Pasó por la sala, observó la cocina desde el pasillo, se detuvo frente a la escalera. Laura se arrodilló junto a él.
—¿Qué te parece? ¿Te gusta?
El niño asintió sin decir nada. Caminó hacia la sala y entonces se detuvo en seco. Su mirada se clavó en la pared del fondo, justo donde colgaba ese retrato que ninguno de los dos había tenido el valor de quitar.
—Ella... —murmuró Matías, y fue la primera palabra que le escuchamos decir sin que nadie le preguntara nada primero.
—¿Qué dijiste, mi amor? —preguntó Laura, acercándose.
Matías señaló el retrato con su dedo pequeño. Era una fotografía grande de Emma, nuestra hija. Tenía ocho años cuando la tomamos, en su último cumpleaños. Llevaba su vestido blanco favorito y esa sonrisa que iluminaba cualquier habitación.
—Ella me visitaba todas las noches —dijo Matías con naturalidad, como quien habla del clima.
Sentí que el aire abandonaba mis pulmones. Laura se quedó pálida, inmóvil. Me arrodillé junto al niño, tratando de mantener la voz firme.
—¿Qué quieres decir, Matías? ¿La conoces?
El niño seguía mirando el retrato, pero ahora sonreía. Una sonrisa pequeña, tranquila.
—Ella venía a mi cama en el hogar. Cuando tenía miedo, cuando los otros niños eran malos conmigo. Se sentaba al borde y me cantaba canciones. Me decía que pronto iba a estar bien, que pronto iba a tener una familia.
Las lágrimas corrían por las mejillas de Laura. Yo intentaba encontrar una explicación lógica, cualquiera, pero mi garganta estaba cerrada.
—Llevaba un vestido blanco —continuó Matías—. Y siempre olía a flores. Me dijo que su mamá y su papá me estaban buscando, que solo tenía que esperar un poquito más.
Laura me miró y yo la miré a ella. Ese vestido. Ese maldito vestido blanco con el que la enterramos. Y las flores, las gardenias que siempre llevaba en el pelo.
—¿Cómo se llamaba, hijo? —pregunté, aunque ya sabía la respuesta. Necesitaba escucharla.
—Emma —respondió sin dudarlo—. Dijo que me dijera que ya no me preocupara, que ustedes me iban a cuidar muy bien. Y que ella siempre estaría cerca.
Matías se giró hacia nosotros entonces, con esos ojos enormes y una paz que no le habíamos visto antes.
—¿Ella era su hija, verdad?
No pude hablar. Solo asentí mientras Laura se derrumbaba en el suelo, sollozando. Matías se acercó a ella y, con una ternura que partía el alma, le acarició el pelo.
—No llore —le dijo con su vocecita—. Ella está feliz. Me lo dijo. Está feliz porque ahora ustedes me tienen a mí.
Lo abracé a ambos, a Laura y a Matías, mientras miraba ese retrato en la pared. Los ojos de Emma parecían brillar con una luz distinta, como si nos estuviera sonriendo desde algún lugar más allá de la fotografía.
Esa noche, cuando acosté a Matías en la habitación que fue de Emma, me dijo algo más antes de cerrar los ojos:
—Ella vino otra vez. Dijo que ahora sí podía descansar. Que gracias.
Y yo, sentado al borde de esa cama, lloré como no había llorado en dos años. Pero esta vez no era solo tristeza. Era algo más. Algo que se parecía extrañamente a la paz.
Emma nos había traído a Matías. Nuestra niña nos había devuelto la posibilidad de ser padres otra vez. Y en ese silencio de la noche, susurré hacia las sombras:
—Gracias, princesa. Gracias por cuidarlo. Ahora nosotros lo cuidaremos a él. Te lo prometemos. #mensajedepaz #socialmedia

https://youtu.be/Szdziw4tI9o?si=vfPCvR5aXrwwVB7g #musica #mensajedepaz #socialmedia
Vida campestre hermosa postal #mensajedepaz #socialmedia

Dibuja en mi ser la ternura de tu amor con tus besos inspiradores. Estreméceme con esas caricias que despiertan en mí el anhelo de tus labios, y que cada parte de mi ser anhela besar. Bésame lentamente mientras recorres mi piel con tus labios y avivas la llama de la pasión. Caricias de tus labios, besos tiernos de tu boca, amándome con ternura y desbordando dulzura en cada beso. Besos apasionados, besos soñadores, besos que me llenan de vida, besándome con amor. #poemas #socialmedia

Susurros debajo de la rama de aceitunas #mensajedepaz #socialmedia

A veces desear te es un desafío, pero en otras ocasiones amarte es encontrar la plenitud y sin ti mi vida carece de sentido. Eres mi inspiración, mi motivación constante. Eres la única mujer en este mundo que hace que mi vida valga la pena. Has despertado mis sentimientos más profundos y me has hecho reconocer que cuando me amas, lo haces con todo tu ser. Eres la elección que siempre haré, en esta vida y en cualquier otra. Cuando tus labios se unan a los míos en un beso y me devuelvas la calma con un te amo, seré el hombre más realizado y te amaré
eternamente con todo mi corazón.
Alex Ordoñez poeta del amor 😍 #mensajedepaz #socialmedia

More than 311,000 Australian Facebook users can claim in this $50m payout
Right now, more than 311,000 Australian Facebook users can apply for a slice of a $50 million compensation fund from tech giant Meta — the largest ever payment for a breach of Australians' privacy.
https://www.abc.net.au/news/2025-10-27/facebook-meta-privacy-breach-claim-payout/105937290
#SocialMedia #LawCrimeandJustice #Internet
La dignidad es innegociable y no debe ser comprometida por amor, miedo o costumbre. 💪🏽💕🔥 #mensajedepaz #socialmedia

Algo extraño es nuestro amor, tenemos tanto
en común, en nuestro amor existe un silencio pero la expresión de nuestras miradas dicen tantas cosas que resalta a simple vista, cuánto amor hay escondido detrás de éste silencio.
Nuestro amor no es ruidoso es callado , dejamos que tus ojos y los míos lleven la mía sintonía miradas que dicen todo sin que los demás sepan, un amor echo a nuestra medida, pero sin ruidos.
Me encanta esos momentos que nos dejamos guiar por nuestros sentimientos, instantes quietos pero sin pausas sin prisas sin la menor interrupción sólo viviendo éste amor , un amor extraño quizás para los demás, pero para nosotros es perfecto.
No sabes cómo me fascina cuando clavas tus pupilas a las mías me inquietas tanto , tu mirada es tan seductora que simplemente no me resisto ante tus encantos y caigo rendida a ti, enamoradonme cada día más .
Realmente me encanta vivir éste amor extraño, un amor cómo el nuestro no hay muchos, amor que nació de miradas sin ruido sin palabras pero que bastó un simple cruce de nuestras miradas, que dijo más que mil palabras.
Alex Ordoñez el poeta del amor 😍 #poesia #socialmedia

Young lady
By : Piotr Topolski (b.1960)
Polish artist
Oil on canvas #socialmedia
